Hola:
Puede parecer un gesto de egolatría (Sí, de eso hay un poquito !!) avisarles que mañana es mi cumpleaños número 40, pero en el fondo no es más que el lanzamiento de un "S.O.S. EXISTENCIAL", un reclamo de consuelo ante el ineludible paso del tiempo.
Como una vez me dijo Marisa: "Ya no somos una promesa" y esta frase encierra el sentimiento que prima a esta edad: ya podemos (¿debemos?) mostrar "frutos"; los logros de los últimos 20 años de vida adulta y productiva.
Allá, a los 20, "todo era posible"; hoy, a los 40, sabemos que "todo no se puede" y cada vez se hace más clara la idea de que "cada uno es uno y sus circunstancias"...
"Sos la más joven de las viejas" me espetó una compañera y ella no sabe que con estas palabras, aparentemente chistosas, movilizó los más primitivos temores: nos vamos poniendo viejos/as.
Si bien es cierto que "envejecemos porque estamos vivos" –ya que envejecer es la condición sine qua non de vivir- la evidencia de lo finito de nuestras vidas es un trago muy amargo…
Estoy segura que ni Freud, ni Ortega dejaron de estremecerse ante el primer rapto de conciencia de la humana finitud.
Ya no tengo, como a los 12, "mi agenda personal" donde volcar mis más secretos pensamientos, ni tengo tiempo, ni actitud para ello, prefiero, como estoy haciendo ahora, mechar mi laburo cotidiano en la computadora con el chateo y compartir con ustedes esta tormenta de ideas…
Lo que quiero agradecer profundamente es que el cambio de década me encuentra sostenida por unos buenos "salvavidas": el amor, comprensión, y compañía de Gustavo y Guido, el afecto de mi familia, la motivación de varios proyectos y la confianza de poder compartir con ustedes -mis amigos de las distintas etapas de la vida- esta ciber-charla (a falta de charla de café...).
Y como toda charla es un ida y vuelta... contame, y vos ¿qué pensas?...
Les mando un besote.
C.
Monday, July 23, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment